A nadie le extraña que el Barcelona que siempre se ha caracterizado por su cantera apueste por ella también en su sección de fútbol femenino. Actualmente, militan en el primer equipo varias jugadoras que antes pasaron por la Masia, una de ellas,  Laia Codina.

Con solo 21 años tiene el desparpajo y la seguridad de una defensa experimentada. Su presencia en el campo se hace notar y es evidente que comprende a la perfección el estilo del Barcelona y lo que supone jugar en un club como este.

Laia empezó a jugar a fútbol con cuatro años, siendo jugadora de las categorías inferiores de la Unió Deportiva Cassà, hasta que en 2014 fichó por el Barça. En 2017 dio el salto al filial donde estuvo hasta 2019, convirtiéndose en una de las jugadores clave del equipo, llegando a ser la capitana del mismo en la temporada que consiguieron el ascenso a la liga Reto Iberdrola.

Fuente: Getty Images.

En junio de 2020 se acordó su renovación hasta 2022, dando el salto definitivo al primer equipo en la próxima temporada. El 13 de octubre de 2019 debutó en la primera Iberdrola en un partido contra el Sporting de Huelva y tan solo cuatro días después lo hizo en los octavos de final de la Champions frente el Minsk.

Seguramente hubiera tenido la opción de irse a otro equipo y acumular más minutos e incluso asumir el rol de titular, pero Laia Codina prefirió vestir los colores del club de su vida y buscar un hueco en una plantilla plagada de grandes nombres -nacionales e internacionales-.

La presente campaña no habrá sido lo que ella esperaba ya que en noviembre tuvo que pasar por el quirófano tras sufrir una lesión en el cartílago rotuliano de la rodilla derecha que la mantuvo alejada del fútbol hasta marzo de este año volvió a entrar en una convocatoria tras estar 4 meses de baja.

Fuente: Instagram de Laia Codina.

Para quien no lo sepa, puedo asegurar que es una de las jugadoras más queridas por los aficionados culés, y no solo por su calidad técnica y su solvencia, sino porque es la representación perfecta del compromiso con el equipo, además de que se nota que quiere estar aquí y que luce con orgullo el escudo.

Creo que ninguno hemos olvidado su reacción en el partido contra el Wolfsburgo el año pasado. La impotencia, la frustración y la tensión que todos estábamos viviendo desde casa se vio reflejada en ella. Ahí sentí que llevaba un brazalete imaginario y vi en Laia Codina a nuestra futura capitana.

Desde que ha vuelto de su lesión ha jugado 155 minutos, y aunque sobre el papel parezcan pocos, han sido suficientes para demostrar que el Barcelona puede estar muy tranquilo con esa posición porque ya está cubierta, y muy bien cubierta por cierto. Los meses que estuvo fuera de los terrenos de juego no han impedido que volviera con más ganas y siguiera transmitiendo ese liderazgo, esa garra y esa personalidad que la caracterizan.

Fuente: La Liga.

El futuro es muy incierto y más en un equipo como el Barça que aspira a todo y puede ser una opción más que tentadora para muchas jugadoras de renombre, pero la calidad y el compromiso siempre van a tener hueco en nuestro club.

Es cierto que a veces se busca fuera lo que se tiene en casa. Se cae en el error de darle más valor a lo internacional que a lo que tú mismo viste crecer, pero el Barcelona es distinto. No hay nadie que pueda entender mejor lo que supone vestir esa camiseta que aquel que ya eligió al Barça mucho antes de jugar en él.