La emoción, las ganas de volver a casa. Sonrisas y abrazos de reencuentro para retomar rutinas que hasta no hace tanto eran el pan de cada día. Padres e hijos, abuelos con sus nietos. Familias con criaturas que pisaban por primera vez el Spotify Camp Nou y la vuelta de algunos socios a sus asientos. La añoranza y la sensación de estar en casa han sido “gallina de piel”, que diría el bueno de Johan Cruyff. Lo futbolístico pasó en cierto modo a un segundo plano, pero a la vez salió todo redondo. Portería a cero, debut de varios jóvenes formados en La Masia y el paso adelante de varios jugadores, pese a tener bajas importantes.
Eric Garcia volvió a demostrar su excelso nivel en una demarcación como la de pivote, además de haber jugado previamente en los laterales y de central. Allá donde lo pongas rinde como el que más y contagia su liderazgo a sus compañeros. Y es que la afición también lo tiene en consideración y prueba de ello fue la ovación al ser sustituido. Raphinha reapareció casi dos meses después y los Casadó, Dro, Bernal, Gerard Martín y Cubarsí jugaron sus primeros minutos en el feudo azulgrana con una ilusión tremenda. La rivalidad de estos últimos años con el Athletic Club ensalza aún más la holgada y contundente victoria por 4-0. Fue Lewandowski el encargado de marcar ese primer gol en el retorno y Hansi Flick lo definió como el mejor nueve de los últimos diez años. Sin estar en su mejor nivel, Lamine Yamal maravilló con su trivela, Ferran se apuntó un doblete y Fermín se llevó el MVP. Tarde disfrutona en Can Barça con fuegos artificiales para poner la guinda e iniciar una nueva era, esperemos que de muchos éxitos.
Foto, vía club: FC Barcelona
