Los pupilos de Koeman consiguen darle la vuelta al 2-0 de la ida en otra noche mágica en el Camp Nou y se meten en la novena final de Copa en 11 años. Cuando todo parecía indicar que el Sevilla era el primer finalista, apareció Piqué en el último minuto para igualar la eliminatoria y Braithwaite sentenció en la prórroga, en uno de los mejores partidos que se le recuerdan al Barça en los últimos años.

“El equipo se lo merece por su trabajo, su honradez y porque hemos mejorado muchas cosas sin balón; hemos sido agresivos, creado oportunidades y estoy orgulloso, es un resultado muy importante para el club y para mí”, declaró el técnico holandés sobre la remontada consumada por sus jugadores, quien añadió que “es la noche de la que me siento más orgulloso”. Además, el neerlandés admitió que “pensé que sería bueno repetir el sistema porque allí nos fue muy bien, quería presionar como hicimos allí porque al equipo le fue fenomenal”

Después de remontar ante el Sevilla, muchos se cuestionan sobre si también será posible remontar la próxima semana también ante el PSG en Champions. “Es más fácil remontar un 2-0 que un 1-4, ellos tienen un gran equipo y grandes jugadores; empezaremos el partido para ganar, a ver si hay oportunidad de pasar, y si no, aceptarlo y a seguir por el mismo camino”, afirmó el entrenador del Barça sobre si confía en una nueva noche épica de su equipo.

Koeman aseguró que “el penalti fue un momento decisivo” y que, de haber marcado Ocampos, “marcar tres goles contra un equipo como el Sevilla habría sido muy complicado”. El autor del gol del 2-0, Piqué, dio el susto en la prórroga al haber sentido molestias, aunque el técnico culé reconoció que “no es lo mismo que su anterior lesión, es otra cosa, pero no sabemos si es algo fuerte, hay que esperar”.