El Barça B estaba obligado a empezar febrero con buen pie, ya que será el mes clave para marcar el desenlace de la temporada culé. Sin embargo, el equipo de Sergi Barjuan no hizo más que reproducir la dinámica de los últimos encuentros. Ante el Costa Brava, remontó un 2-0 en la última media hora de juego. Ante el Real Madrid Castilla, más de lo mismo, y en Algeciras, en el minuto 66, Roni ponía el 2-0 en el marcador.

Previamente, el Barça había salido al terreno de juego lento, pesado, sin ideas, languideciendo, mientras que el equipo local quería los tres puntos. Fruto de esta falta de intensidad, Jandro Orellana se dormía en salida de balón y terminaba derribando a Álvaro Romero, que se le anticipó y cayó en el área. No llegó Carevic a sacar el potente disparo, y antes de la media hora ya se había adelantado en el marcador el equipo franjirrojo.

Intentó reaccionar el filial aumentando el ritmo del partido, pero la defensa andaluza estuvo precisa para abortar el peligro que llegaba casi siempre desde los pies de Zaca Ghailan, hoy extremo izquierdo. Kays alternaba acciones de mérito entre líneas con pérdidas y retenciones innecesarias del balón, mientras que el debutante como titular Fabio Blanco se mostraba discreto en el encuentro.

Kays Ruiz
Kays dejó un sabor agridulce en el partido | FC Barcelona B

 

El letargo continúa

Al descanso, el Barça B sabía que debía reaccionar una vez más, y lo intentó a través de Ilias Akhomach y Ángel Rodado, que sustituyeron a Blanco y Escobar, pero el inicio de la segunda mitad no fue muy distinto. Otra falta de concentración costó una pérdida en el centro del campo, el Algeciras rápidamente la convirtió en un mano a mano que Carevic no pudo solventar. Como viene siendo costumbre, el equipo reaccionó a partir del segundo tanto rival.

Ilias empezó a aparecer en banda, el equipo empezó a volcarse hacia arriba y a partir de esta acumulación el Barça B acumuló remates. Para favorecer este planteamiento, Barjuan pasó a defensa de 3 a través de un triple cambio, dando entrada a Lucas de Vega, el recién salido de lesión Gerard Fernández “Peque” y el debutante Alpha Dionkou. Se quedaron en cierre Ramos Mingo, Mika y el propio Dionkou, y cinco minutos después Matheus Pereira volvía a aparecer.

 

Matheus, un oasis en la debacle

El centrocampista brasileño, que cuenta los últimos partidos por golazos (lleva 3 en los últimos 4 partidos), volvió a sacar su ya familiar rosca de zurda para anotar un gol olímpico que ni defensa ni portero acertaron a tocar. Recortaba distancias el Barça B a falta de 10 minutos para el final, y la historia parecía condenada a repetirse. De nuevo situaba el 2-1 el filial y seguía empujando para volver a conseguir la igualada a 2 tantos.

Sin embargo, no todos los días se puede conseguir la épica, y ni la subida del gigante Carevic sirvió para que el Barça pudiera repetir resultado por cuarta jornada consecutiva. Pierden de nuevo los de Barjuan, que cuentan solo 6 puntos de los últimos 30. Ya son cinco jornadas sin conocer la victoria y, sobre todo, sin dominar un partido de forma clara. La figura de Barjuan está más cuestionada que nunca tanto dentro como fuera del vestuario, y el filial se sitúa a 3 puntos del descenso habiendo jugado más encuentros que sus perseguidores.